El desapego es una forma de querernos
No vi aún ni una foto de Selva Almada. Imagino una fisonomía distinta un día tras otro. Ella habla a través de su narrativa y la fantasía relato vivida configura una imagen fantasmal de quien escribe. El desapego es una forma de querernos es un conjunto de relatos (algunos divididos en pequeños capítulos) que a veces se conectan entre sí por los personajes y otras, simplemente por el universo de los pueblos entre ríos (sí, de Entre Ríos también). La familia, la niñez, la hora adolescente, las llegadas de la muerte primero lejanas y cada vez más cerca desde la óptica de distintos personajes, la senilidad. Lo tan lejano que puede ser un cuerpo al lado tuyo, porque los años pasan y la vida queda estancada. La melancolía y recordar a quien se ama desde el rencor, quizás así vuelva de la muerte para volver a odiarlo más. La imagen de la portada del libro podría ser un atardecer acá en la sierra mirando hacia el oeste. Es allá lejos mesopotamia, pero es acá: donde el sol baja atravesando el...