YSP, 1.11

"No sé si lo viví o lo inventé". Quizás hayan sido las dos cosas. Porque las huellas de lo percibido conforman la memoria. Porque las nuevas percepciones se imprimen sobre las huellas.

Esto tiene más de reflexión que de interpretación.

Debo confesar que cuando aprendí este sūtra y me lo explicaron distintxs profes, no me conformaba el sentido negativo de memoria. ¿Cómo podía ser que no fuera un valor para identificar el presente? ¿Cómo podía ser que la memoria sea, de nuevo, un constructo dependiente del contexto y se anule la historia, la Historia?

Al recordar no sólo se manifiesta la impregnación del objeto, sino que el procedimiento de conocimiento del objeto es lo que configura la memoria. Así, la memoria puede provenir del conocimiento válido, del erróneo, de la construcción mental y del sueño profundo, es decir, de los cuatro vṛttis anteriores. Si la memoria proviene del conocimiento válido, puede desencadenarse en el aspecto "positivo" de una modificación mental (akliṣṭāḥ, cittavṛtti), que habilita el proceso de eliminación de los obstáculos al conocimiento). De ser así entonces, acá la memoria es un vehículo, no un obstáculo. Para los vṛttis siguientes, la memoria es una flecha imposible que podrá dar en el blanco o discurrirá en sufrimitento, kliṣṭāḥ, samsara, etc.

"No sé si lo viví o lo inventé"
"Me quemé con leche, veo la boca y lloro"
"Mejor malo conocido que bueno por conocer"
Memoria y refranes.

La memoria también es más grande y excede lo individual. No hay un reconocimiento de lo que llamamos memoria colectiva. Cuando se recopilaron los sūtras, los renunciantes manifestaban su resistencia retirándose del orden establecido. "la condición humana ordinaria es por esencia miserable, incierta y, por lo tanto, sufriente", pensaban. La búsqueda de la liberación de lo que no somos, no estaba más acá, no había manera, renunciar era la única forma.

Más que buscarle la vuelta a una interpretación forzada, podemos advertir que hoy tenemos otra posibilidad de construir la Historia sin ser ascetas y dedicarnos a la contemplación para liberarnos de repetirnos una y otra vez individual y comunitariamente. Las distintas colonizaciones renuevan formas de pensarnos en el mundo. O nuestra condición humana es atroz, o somos (también) la creatividad que lucha para la liberación.