Un fragmento de Satish Kumar


en "El activismo es un viaje"; Somos Naturaleza

"...cuando nos enfrentamos a una emergencia tenemos que actuar con mucha paciencia. Por ejemplo, si hay un incendio en un cine, tenemos que salir en forma ordenada, de otra manera una estampida provocaría aun más muertes.

De todas maneras tenemos que actuar y actuar con dedicación, compromiso y pasión. Una acción tan noble como ésta tiene su propio valor intrínseco, más allá del resultado. Lo único que podemos controlar es la acción, los resultados no podemos controlarlos. El mayor nivel de acción es aquel que está desligado de los resultados. Hacemos algo porque vale la pena hacerlo. Actuamos sin querer obtener frutos por nuestra acción.

De hecho, la acción y los frutos de nuestra acción van de la mano, forman parte de un único proceso. Comer y vencer al hambre son parte de lo mismo, tomar agua y saciar la sed son dos aspectos de la misma realidad. Así también, la acción para restaurar el equilibrio y la armonía entre la Naturaleza y las personas y su consecución son una misma cosa. No hay una utopía en la que podamos finalmente alcanzar la paz absoluta, la tranquilidad total, el amor eterno o cualquier otro ideal. Por ende, el cambio que deseamos y la acción para lograrlo se completan mutuamente. Nuestra acción es una expresión de nuestro amor por la Naturaleza y por los demás. Como nuestro amor es incondicional e ilimitado, también nuestras acciones son incondicionales y no tienen fin. ¿Cuál es el fruto de nuestro amor? El amor y nada más. ¿Cuál es el fruto de nuestra acción? ¡Más acción! Acción al inicio, acción en el medio, acción al final. Vivir es actuar. Tenemos que disfrutar nuestra acción y encontrar la plenitud en ella. ¡Sin decepciones y sin angustia! (...)

Mahatma Gandhi solía decir: "Sé el cambio que te gustaría ver en el mundo". Nuestras acciones emergen de nuestro ser. También decía: "No hay camino para la paz, la paz es el camino". Entonces, actuar por la paz, la sustentabilidad y la espiritualidad es una forma de ser.

Lo mismo aplica a la práctica de las artes. Un artista no puede y ni siquiera quiere controlar los resultados. El éxito o el fracaso no están en manos del artista. La práctica del arte es como una meditación o una plegaria. Una verdadera plegaria no pide nada. Es sólo una entrega. El arte y el activismo es lo mismo. Estamos al servicio de la Tierra y la humanidad. Servimos hasta nuestro último aliento. Nuestro activismo o arte están inspirados por el amor profundo por la humanidad y la Tierra. Vistos así y desde esta perspectiva, el arte, el activismo y el amor pasan a ser una forma de vivir que perdura. Actuamos por amor, no por nuestro deseo de tener éxito. (...) Si somos esclavos de nuestro éxito, entonces no somos libres. Debemos focalizarnos por completo y únicamente en nuestra acción. Así, no nos distraeremos con nuestras ansias de resultados."