Un textito del 2019

Ejercicio para fortalecer cuádriceps

Ver video acá.

Es muy usual (y no por eso esperable) que aparezcan “dolores” físicos al iniciar la práctica de Ashtanga. Al tener que aplicar fuerza, ligereza y elasticidad en nuestros sistemas óseo, muscular, respiratorio y nervioso de manera articulada, es humano que no lo hagamos perfectamente y que por entusiasmo, falta de conciencia o negligencia de nuestrx docente, provoquemos una lesión.

Así, el aprendizaje de la secuencia yoga chikitsa (serie primaria) debe realizarse de manera paulatina, reconociendo nuestros límites en la asignación de nuevas posturas y en el ajuste que permitimos o ejecutamos al/lx practicante.

Estoy de los dos lados todos los días desde que soy docente. El primer año de práctica provoqué una lesión en la rodilla derecha producto de la ansiedad para armar Padmasana. Reconocía el dolor en Ardha Badha Padmattanasana, Ardha Badha Padma Paschimattanasana, Marychasanas B y D. A Padmasana llegaba con calor muscular pero con un dolor que había aumentado gradualmente en toda la secuencia. No puedo atribuir la responsabilidad a mi docente porque reconozco esa sensación de querer seguir intentando sin posturas intermedias o adaptables a mi proceso, pese a que era consciente que aún no estaba lista para armar ni el medio loto.

El dolor en la rodilla es muy usual. El otro día se me ocurrió decir a un practicante que me dijo que cuando ejecuta tal postura le duele la rodilla. “Paciencia de cadera” le dije. Espejé mi lesión primaria en su proceso. Y no siempre el dolor de rodilla es el resultado de un trabajo adicional ejecutado por ella para compensar la poca disponibilidad de la articulación fémur-pelvis.

De hecho, el dolor de rodilla (lo menciono en sentido amplio a propósito) también puede ser producto del conjunto de músculos al que llamamos cuádriceps que no realiza su trabajo correctamente.

Sea por la “impaciencia de cadera”, por cuádriceps hipotónicos, por laxitud, etc. siempre fortalecer cuádriceps será beneficioso para aliviar las dolencias de la rodilla. En el video les dejo un ejercicio de ejemplo. Se puede usar una cinta, bufanda, etc que no moleste la piel y no sea elástica. Deben sentir la fuerza del cuadriceps todo el tiempo, tanto al flexionar como al estirar la pierna. Mientras trabajan con una, la otra puede estar estirada en el piso o flexionada (analizar qué es mejor para la alineación y/o el ejercicio y en ambas piernas hacer lo mismo). Tomarse más tiempo que el que muestra el video para cada movimiento. Reconocer la fuerza ejecutada por el cuadriceps y la flexión de la pierna como producto de ese trabajo. Al estirarse la pierna, el talón debe formar una línea perpendicular al piso con el isquión. Cuidarse de la hiperextensión (rodilla hundida hacia atrás) de la pierna en este ejercicio y en toda la vida. Lo último que hice con.la pierna derecha es lo que NO hay que hacer.

Creo que el límite “practicante-docente” es un poco difuso en algunos aspectos. Cuando practicamos, en la experiencia reconocemos “advertencias” para detenernos o avanzar en una postura: hacemos nuestro camino con las herramientas que nos guía nuestrx docente. Cuando enseñamos, mostramos y compartimos el camino recorrido con otrxs que están desmalezando para armar el suyo. Observar ese recorrido, es un gran aprendizaje, porque nos permite ver un “mapa” de caminos distinto del nuestro. Citando a Paulo Freire, creo que “todxs enseñamos y todxs aprendemos”. Caminamos juntxs.

Comparto algunas cosas que aprendí con los años y sobre las que sigo trabajando, para seguir construyendo “mapas de práctica”...

Como practicante:

*Tengo que comunicar al/lx docente (en quien depositamos nuestra confianza) los malestares (digestivos, articulares, emocionales, etc) para poder trabajar juntxs en esa práctica o etapa de la práctica con la información correcta.

*Al decidir sobre mi práctica y cuerpo, puedo pedir al/lx docente no ajustar ese día, o que lo haga distinto al día anterior, sugerir las posturas que prefiero (sí o no) ser ajustadx.

*Tener presente que al ser ajustadx, puedo decir “no” o “basta” y terminará ahí la asistencia; y “hasta ahí”: quien ajuste no ejercerá más exigencia en la postura hasta finalizarla juntxs..

*No espero que el/lx docente sepa de un dolor que no estoy manifestando. Tengo que poder trabajar sobre mis límites desde la primera clase.

Como docente:

*Preguntar por la última práctica realizada, tomar nota del registro de quien practica para trabajar con esa información durante la sesión.

*Entregar la práctica al/lx estudiante. No es mía.

*Enseñar tal cual aprendí la práctica (parampara).

*Dejar fluir (no en el sentido inexacto, sino en permitir que el/lx practicante busque, descarte, encuentre su ritmo).

*Para esto último, debo dosificar los ajustes, en la palabra y el contacto.